Ripple (XRP) es un activo digital que funciona sobre XRP Ledger (XRPL), una blockchain pública diseñada para pagos internacionales rápidos y de bajo coste. XRP Ledger fue lanzado en 2012 y creado por David Schwartz, Jed McCaleb y Arthur Britto, quienes ese mismo año cofundaron junto con Chris Larsen la empresa actualmente conocida como Ripple. XRP actúa como una moneda puente, permitiendo transferir valor entre diferentes monedas fiduciarias y redes de pago sin necesidad de un intermediario común.
A diferencia de Bitcoin, XRP Ledger no utiliza minería: servidores validadores independientes confirman las transacciones mediante un protocolo de consenso federado, lo que permite a XRPL liquidar operaciones en 3 a 5 segundos. XRP tiene un suministro máximo fijo de 100.000 millones de tokens, todos creados en el lanzamiento. No se pueden minar ni emitir nuevos XRP, y una pequeña comisión se destruye con cada transferencia, haciendo que el suministro total sea lentamente deflacionario.
Según CoinGecko, a finales de junio de 2026 había aproximadamente 62.000 millones de XRP en circulación, con una capitalización de mercado cercana a los 67.500 millones de dólares, ocupando el sexto lugar entre las criptomonedas. Ripple utiliza XRP en RippleNet, su red de pagos internacionales para bancos e instituciones financieras, para proporcionar liquidez y reducir la dependencia de cuentas prefinanciadas.